Anna Moana Rosa Pozzi nació el 27 de abril de 1961 en Génova, Italia, en una familia de clase media con un trasfondo católico. Su padre trabajaba como ingeniero nuclear y su madre era ama de casa. Debido al trabajo de su padre, Moana pasó parte de su niñez viviendo en el extranjero, incluyendo estancias en Canadá y Brasil antes de regresar a Italia cuando era adolescente. Curiosamente, su nombre propio proviene de una palabra polinesia que significa “donde el mar es más profundo”, elegida por sus padres al hojear un atlas geográfico.
Desde muy joven mostró una personalidad curiosa y decidida. Estudió en un colegio conservador en Génova y posteriormente en un liceo científico, donde también se dedicó a la música, estudiando guitarra clásica durante varios años. Sin embargo, su espíritu inquieto la empujó a buscar una vida más independiente fuera del ambiente familiar tradicional.
A los 18 años, Moana se trasladó a Roma con la intención de explorar nuevas oportunidades y forjar su propio camino. Fue en esta ciudad donde comenzó a trabajar como modelo y se integró en actividades relacionadas con el entretenimiento. Su presencia llamativa y su actitud desenfadada le abrieron puertas tanto en publicidad como en pequeñas apariciones en películas convencionales.
Durante esta etapa también vivió una experiencia personal significativa: antes de cumplir los 18 años dio a luz a su único hijo, Simone. Por deseo familiar y para proteger al joven, sus padres criaron a Simone haciéndole creer que Moana era su hermana mayor, un detalle que marcó su vida personal y familiar de manera profunda.